Comentarios de un médico neumólogo sobre la infección por coronavirus y la salud



“Salud no es ir mucho al médico ni tomar medicamentos; salud es no fumar, no ingerir bebidas alcohólicas, comer poco y caminar mucho” (Clínica de Neumología Joaquín Lamela)




    Imagino que lo sabe todo sobre la enfermedad por coronavirus. Si no es así, el enlace que he copiado sobre estas líneas puede ayudarle. Se me ocurrió escribir sobre esto porque leí hace unos días en un periódico digital que unos médicos franceses decían que la nicotina podía beneficiar a los enfermos de coronavirus porque podía disminuir la respuesta inmunitaria e impedir al virus fijarse en las células evitando que la infección se propagase. Dos días después, en la página internacional del mismo periódico, leí que el gobierno francés suspendía las ventas de nicotina ante el riesgo de consumo excesivo, mal uso o desabastecimiento en las farmacias. Aunque no soy quien para decir que esto no sea así, me acordé de un neumólogo amigo, ya fallecido, que decía que nada sucede por casualidad.
    Recordé un estudio publicado hace unos años en una revista médica de cardiología que concluía diciendo que tomar un vaso de vino tinto al día era bueno para el corazón. Luego se demostró que esto no es cierto. Me hubiera gustado conocer quien había financiado ese estudio.
    Un verano, cuando iba oyendo la radio en el coche hace tres o cuatro años, un catedrático o profesor de ¿fisiología o bioquímica? de la facultad de medicina de Sevilla decía que, según un estudio realizado por él, después de hacer ejercicio y sudar era mejor o más saludable tomar cerveza Cruzcampo (al parecer tenía que ser esa) que agua. Imagino quien había costeado el estudio.
    Hace menos de un siglo los médicos americanos decían en radio y prensa que los cigarrillos Chesterfield eran fantásticos para respirar mejor. E incluso ahora, según lo aportado para el estudio, seguro que habría alguien dispuesto a “demostrar” que un puro Cohiba al día es bueno para los pulmones.
    No hay más remedio que pensar que en la vida todo es negocio, como decía el padre a Jack Nicholson en “El honor de los Prizzi”.  
    Esto de la nicotina de los médicos franceses puede ser lo mismo que lo de un dermatólogo de Valencia que decía hace poco que el coronavirus lo curaba la lactoferrina que vendía el en su clínica privada (fui a ver su página y la lactoferrina estaba incluso rebajada. Y me extrañó), y otro ¿médico? de un país del Este decía en un vídeo que sus enfermos habían evolucionado bien con dióxido de cloro. En momentos como este algunos buscan la gloria y otros, posiblemente más numerosos, el dinero.
    Sin embargo, lo que sí parece cierto es que las personas de edad, obesas, fumadoras y bebedoras tienen peor pronóstico cuando enferman por coronavirus. Se están haciendo estudios serios para conocer la razón porque hay más casos graves y muertes en las personas de edad en hombres que en mujeres. Y aquí sí que podía ser el tabaco el culpable, porque fuman o han fumado más los hombres mayores que las mujeres de la misma edad. Los neumólogos sabemos que fumar cigarrillos, además de causar enfermedades pulmonares como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el cáncer de pulmón, agrava la severidad de las infecciones respiratorias.
    Siempre nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Muchas personas siguen creyendo que la salud es ir mucho al médico y tomar medicinas. Esto no es verdad. La salud es no fumar, no ingerir bebidas alcohólicas, comer poco y caminar mucho. Siempre dicen los enfermos que conocían personas que hacían una vida muy sana y que se murieron jóvenes. Esa es la excepción que refina la regla. Claro, pero se mueren antes los que no se cuidan. Los médicos tenemos la obligación de atender a todos, porque no podemos ser tan insensibles como recomendaba Sócrates, imagino que a los médicos: “Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle”. Porque, aunque el porcentaje no sea este, estoy bastante de acuerdo, sobre todo en lo de la culpa, con lo que dijo el antropólogo italiano Paolo Mantegazza: “De cien enfermedades, cincuenta las produce la culpa y cuarenta la ignorancia”.
    J. Leonard dijo, en mi opinión, una gran verdad: “El hombre (y la mujer, hay que añadir ahora) pasa la primera mitad de su vida estropeándose la salud, y la segunda mitad curándose”. O intentando curarse, añadiría. Nuestro insigne Francisco de Quevedo decía que la posesión de la salud es como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta, no se goza. Que equivaldría a lo que se preguntan algunos: ¿Vale la pena vivir si no fumas, no bebes y no comes lo que te apetece? Creo que sí, que vale más la pena, porque la salud es lo primero, antes que el dinero y el amor, como ya decía la canción de las tres cosas que hay en la vida. Algunos o algunas, como dirían los políticos de ahora, no pondrían por este orden la segunda y tercera cosa. 
    Acierta bastante Mark Twain al decir que la única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer. Y también Josh Billings: “Hay mucha gente que gasta tanto tiempo cuidando su salud que no tiene tiempo de disfrutarla”. Es decir, tampoco hay que pasarse y estar todo el día pendiente de conservar la salud.
    No quiero ser agorero, pero dudo mucho que aparezca un fármaco antiviral que cure a este coronavirus. El virus influenza de la gripe y otros coronavirus que causan resfriado común, y muchos otros virus, andan entre nosotros desde hace cientos y miles de años, y siguen… sin haberse encontrado cura para ellos. Y no solo eso, no causan inmunidad. A veces vuelven a causar infecciones, incluso en el mismo año. De este coronavirus no conocemos mucho todavía, pero ya hay preocupación porque algunos enfermos que han pasado la enfermedad tienen niveles en sangre de anticuerpos IgG muy bajos y no se sabe si estos enfermos podrían reinfectarse.
    Por todo lo comentado más arriba, mi recomendación final, haya padecido o no la infección por coronavirus y tenga o no más de 65 años, es: deje de fumar, si fuma; deje de tomar bebidas alcohólicas o tome menos, si las toma; coma menos, si come mucho, y camine más, si camina poco. Trabajar, y cualquier otra actividad en la que pueda pensar, no estropea la salud. 








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