Para mis nietos (24 de marzo de 2020)





“La unión hace la fuerza y la discordia la debilita” (Esopo)






Hola. Os escribí ayer y vuelvo a hacerlo hoy porque quiero transmitiros mi ánimo. Estoy mejor, más contento que ayer. Mañana os diré el por qué.
    Jaime, espero que me hayas hecho caso y esta noche hayas dejado dormir más a tu madre y no le hayas pedido comida cada poco. ¿Me hiciste caso?
    Ayer les decía a tus primas de Coruña que sus abuelos de Badajoz, Paco y Angelines, eran maravillosos. Hoy te lo digo a ti, Jaime. Tus abuelos de Valencia de Alcántara también lo son. Acabo de hablar con tu abuelo Joaquín. Qué buena persona es y que prudente. E inteligente. Y tú abuela María José, lo mismo. Como Valentina y Uxía, has tenido suerte con tus abuelos de Extremadura. Y con la tía Ali, que es más que maravillosa. Estos días está en peligro porque atiende enfermos infectados con coronavirus y pueden contagiarla. Os pido a los tres, y yo me sumo, que recemos para que no se contagie. Cuando estuvimos en Madrid, cuando estabas en el hospital por la bronquiolitis que padeciste y tu abuela Gloria se puso malita, no te imaginas lo que nos ayudó. ¡Qué tía tienes, Jaime! Ya, ya sé que te la mereces.
    No te imaginas lo que me contaba hace un rato tu abuelo. Que tu padre le había dado una receta de un plato ¿de verduras? a tu abuela María José, que ella siguió e hizo. Me dijo que estaba riquísimo. Le dije que me alegraba mucho que tu padre hubiese heredado de mí el gusto por cocinar. No sé si sabes que tu abuela María José es gallega y tu abuelo extremeño. Bueno pues los extremeños son recios y valientes. Ya te hablaré un día de Hernán Cortes, extremeño, descubridor de Méjico.   
    Ayer os vi a vosotras por la noche en la casa de Coruña. No nos hicisteis mucho caso. Hoy por la mañana envió una foto vuestra en la mesa de la cocina. Imagino que fue tomada después de desayunar. Valentina, tú estabas como siempre con tu cajita o bolsa llena de lapiceros y muchas otras cosas. La abuela fue a mirar si era una que estaba en la habitación donde dormíais tú y Uxía. Y lo era. Le dije que había que decirte algo porque no era bueno que te llevaras cosas de casa ni de ningún otro sitio sin pedir permiso. Luego me dijo que tal vez tu madre le pidió permiso para que la llevaras. Si es así, olvida lo que he dicho. Después tu madre envió una nueva foto con las dos en la terraza, en una piscina de plástico sin agua y en traje de baño. No pensaba que hiciese tan buen tiempo en Coruña.
    La frase del principio es para que estos días os portéis bien, obedezcáis a vuestros padres, y nos veamos a través de Facetime como estamos haciendo para que todos estemos contentos. Dice un proverbio africano que la unión del rebaño obliga al león a acostarse con hambre. Si mantenemos la unión, la calma, la paciencia, y seguimos las normas recomendadas para no contagiarnos. conseguiremos que el dichoso virus se muera antes de hacernos daño.
    Los tres abuelos y las tres abuelas os adoramos. ¡Y vosotros lo merecéis! 


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