La envidia
“En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia” (Leonardo da Vinci) Aunque era muy joven, ya era el mejor médico del hospital. Le encantaba su profesión. Incluso los domingos acudía al laboratorio de Anatomía Patológica para trabajar, para ver "cristales" de pacientes en el microscopio. Me comentaba que cuando alguna vez se tropezaba con algún otro médico en el hospital en día festivo se extrañaban mucho y le preguntaban qué era lo que hacía allí. Cuando él le explicaba que estaba voluntariamente, sin cobrar un céntimo, aún se asombraban más, porque ahora los médicos hospitalarios somos como otros funcionarios de cualquier empresa pública. Era muy brillante, y por eso otros profesionales del hospital le envidiaban. Si fuera del montón, como la mayoría, nadie le envidiaría. Algún familiar le recomendó que intentase pasar más desapercibido, pero entonces tendría que e...