¿Pueden tener alguna influencia los medicamentos en el aumento del cáncer en los países desarrollados? (I)



“No tome medicamentos sin ton ni son. Tómelos sólo cuando un médico en el que confíe le explique, y usted lo entienda, las razones por las que debe tomarlos” (www.clinicajoaquinlamela.com)


    Decía el otro día a uno de mis hijos que si fuera joven trataría de realizar un estudio epidemiológico para aclarar si los medicamentos influyen en el aumento del cáncer en la población. Es decir, si como el tabaco, el alcohol, etcétera, también la toma de medicamentos puede estar contribuyendo al aumento de los casos de cáncer. Me contestó que no puedo decir ni escribir que influyan en el incremento del cáncer sin haberse demostrado. Por supuesto, le dije, tienes toda la razón, pero también creo que es una hipótesis válida.
    Lo mismo sucedió con esos otros agentes que hoy parece demostrado que sí contribuyen a la aparición de ciertos cánceres. Hasta el siglo pasado no se demostró que el tabaco causaba cáncer de pulmón, laringe, lengua, vejiga, etcétera. Y que el alcohol también es una causa de cáncer en distintos órganos del aparato digestivo. Hoy mismo (4 de julio de 2017), cuando estoy comenzando a escribir este artículo, el diario “El país” publica una noticia que titula: “La mayoría de los europeos multiplica su riesgo de cáncer por beber alcohol”, y subtitula: “Incluso los bebedores moderados aumentan sus posibilidades de sufrir siete tipos de cáncer”.
    Y el artículo empieza y sigue así: "A pesar de los intentos de Europa de atajar el impacto del alcohol en la salud, la cantidad de alcohol consumido en los países de la Unión Europea es mayor que en el resto del mundo y la incidencia de muchos cánceres digestivos relacionados con el alcohol está en aumento". Con estas palabras de Michael Manns, presidente de la Unión Europea de Gastroenterología (UEG), se resume un grave problema de salud pública menos conocido de lo que debiera: que el consumo de alcohol, incluso moderado, multiplica las opciones de sufrir cáncer. En España, el 15% de los tumores diagnosticados a los hombres tienen relación con el alcohol, frente al 10% de la media europea.
    Una simple bebida alcohólica al día ya supone elevar el riesgo de cáncer de esófago. Tomar de dos a cuatro ya se relaciona con siete tipos de cáncer digestivos. Al margen de los 60 tipos de enfermedades asociados a las bebidas alcohólicas, el simple consumo de dos bebidas de este tipo al día aumenta un 21% las opciones de sufrir cáncer colorrectal, entre otros tipos. Pero es que una simple bebida alcohólica al día ya supone elevar el riesgo de cáncer de esófago. Tomar de dos a cuatro ya se relaciona con siete tipos de cáncer digestivos. El abuso de alcohol es responsable de la mitad de los cánceres de hígado de Europa. Y los grandes bebedores, aquellos que superan las cuatro o cinco bebidas diarias, se exponen de forma alarmante a sufrir cáncer de páncreas, uno de los más mortales con apenas cuatro meses y medio de supervivencia tras el diagnóstico. Son algunos de los datos que ofrece un informe publicado por la UEG para alertar sobre estos riesgos.
    Porque, aunque hay una sólida evidencia que sugiere que cuanto más alcohol beba la gente mayor es el riesgo de cáncer digestivo la conciencia sobre los peligros de beber en Europa es escasa. Y precisamente por eso los expertos de la UEG publican este informe y reclaman una campaña educativa para resaltar el vínculo entre el alcohol y los cánceres digestivos. Por ejemplo, una encuesta reciente mostraba que 9 de cada 10 británicos desconoce que existe relación entre el consumo de alcohol y el cáncer; y uno de cada cinco europeos niega que pueda haber esa conexión.”
    Todos los fármacos, antes de salir a la venta en las farmacias, pasan por una serie de controles de seguridad: los primeros estudios de seguridad se llevan a cabo en animales (ratones) y cultivos celulares. Muchos candidatos a fármacos son retirados después por haberse demostrado toxicidad, en algunos casos porque causaban tumores en ratones. Pero en otros casos son retirados después de haberse consumido por un gran número de pacientes y haber causado serios efectos adversos (véase, por ejemplo, la talidomida hace muchos años, y más recientemente algunos antibióticos, antinflamatorios, etcétera).  
    Es decir, el que los fármacos hayan sido aprobados para la venta con prescripción médica no significa que haya seguridad total que no se vayan a encontrar nuevos efectos adversos al tratar a los pacientes que no se habían demostrado en los estudios previos o ensayos clínicos realizados con voluntarios o enfermos. Muchos de estos estudios se hacen durante periodos reducidos de tiempo y hoy en día más reducidos aún que antes.
    El que hayan pasado un control por las agencias de medicamentos no significa que haya seguridad. También las bebidas alcohólicas y los cigarrillos son controlados por los organismos sanitarios y se permite su venta a pesar de las enfermedades que causan.
    Ya sé que no es lo mismo. Por eso comencé el artículo planteando solo una hipótesis o pregunta: ¿puede influir la toma de medicamentos en el aumento del cáncer? 
    Los medicamentos se consumen cada vez más, muchas veces sin ton ni son… (continuará)




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