Gripe y antibióticos




“No es la mejor manera de tratar a los enfermos que un médico ignorante acumule remedios sobre remedios” (Erasmo de Rotterdam)




    Estos días, con la epidemia de gripe, los médicos neumólogos vemos pacientes con gripe que se consultan para una segunda opinión ante la no mejoría con el tratamiento recomendado por médicos generales o en los servicios de urgencias, a pesar de haber sido diagnosticados de gripe correctamente.
    En algunos casos, les han realizado radiografía de tórax para descartar infección pulmonar (neumonía) y eran normales. Lo que nos llama la atención es que, aun siendo la radiografía de tórax normal, con el diagnóstico de gripe le hayan prescrito antibióticos. ¿Por qué?
    No sé si es porque algunos médicos creen, erróneamente, que el antibiótico puede evitar que la gripe se complique con una neumonía bacteriana. El antibiótico “preventivo”, como se hacía antes también incorrectamente ordenándolo antes de las intervenciones quirúrgicas, no evita la infección pulmonar bacteriana que puede presentarse como complicación en la gripe.
    No hay antibiótico eficaz para tratar el virus influenza, causante de la gripe. En la gripe puede haber en la radiografía de tórax opacidades pulmonares causadas por el propio virus, y, en estos casos, ante la dificultad de conocer con seguridad si están causadas por el virus de la gripe o por una bacteria estaría justificado el tratamiento antibiótico. Muy raramente, afortunadamente, el virus influenza puede causar infección severa en los dos pulmones, produciendo insuficiencia respiratoria también severa que incluso puede ser mortal al no existir tratamiento antibiótico eficaz.
    Los pacientes nos comentan a veces que después de ser diagnosticados de gripe y tratados con un antibiótico han mejorado. Si se trata efectivamente de una gripe, les pregunto como saben que fue el antibiótico lo que les causó la mejoría y no el paso de los días, porque los molestos síntomas de la gripe, si no se complica con neumonía, mejoran solos, con el paso del tiempo. Suelen responder: "Bueno, como estoy mejor, achaqué la mejoría al antibiótico".
    Esto no solo sucede en la gripe sino también en las bronquitis agudas, también causadas por virus. La mejoría espontánea que se produce, cuando se les recomienda tratamiento, el que sea, el paciente la atribuye al medicamento. En la bronquitis aguda, como en la gripe, tampoco hay tratamiento antibiótico efectivo.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Tos sin enfermedad orgánica

Obediencia (ciega) a las prescripciones de los médicos

El deseo