Vacunas contra la Covid-19


 



“Nunca estés absolutamente seguro de nada” (Bertrand Russell)

 

    








  Una vacuna es una preparación destinada a generar  inmunidad adquirida contra una enfermedad, estimulando la producción de anticuerpos. Normalmente una vacuna contiene un agente que se asemeja a un microorganismo causante de la enfermedad y a menudo se hace a partir de formas debilitadas o muertas del microbio, sus toxinas o una de sus proteínas de superficie. El agente estimula el sistema inmunológico del cuerpo a reconocer al agente como una amenaza, destruirla y guardar un registro de este, de modo que el sistema inmune puede reconocer y destruir más fácilmente cualquiera de estos microorganismos que encuentre más adelante. Las vacunas se usan con carácter profiláctico, es decir, para prevenir o aminorar los efectos de una futura infección por algún patógeno natural o "salvaje". Las vacunas tienen varias fases, las más conocidas son la Fase Preclínica, Fase I, Fase II, Fase III y Fase IV.

    La administración de una vacuna se llama vacunación. ​La efectividad de las vacunaciones ha sido ampliamente estudiada y confirmada; por ejemplo, la vacuna contra la influenza, ​ la vacuna contra el VPH, ​ y la vacuna contra la varicela. ​ La vacunación es el método más eficaz de prevenir las enfermedades infecciosas; la inmunidad generalizada debido a la vacunación es en gran parte responsable de la erradicación mundial de la viruela y la restricción de enfermedades como la poliomielitis, el sarampión y el tétanos en la mayor parte del mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que las vacunas autorizadas están disponibles actualmente para prevenir o contribuir a la prevención y control de veinticinco infecciones. ​

    Estos dos primeros párrafos los he tomado de Wikipedia porque me parecieron muy clarificadores para entender lo más importante sobre las vacunas, ahora que tanto de habla de las muchas vacunas que aparecerán muy pronto contra la Covid-19.

     Ahora nos estamos vacunando contra la gripe. En 2109 la efectividad de la vacuna de la gripe fue del 30-40%. Se achaca a que la vacuna se prepara en lo primeros meses del año contando con los virus influenza que causaron la gripe los últimos años, y no se sabe cual es el que predominará cuando aparezca el próximo invierno. Por esa capacidad de mutar de este virus con respecto a los anteriores la vacuna será más o menos efectiva.

    Sin embargo, se habla de una afectividad superior al 90% de algunas vacunas contra la covid-19 sin haber sido publicados los resultados en revistas científicas revisados por pares. Incluso loa primera que salió en prensa, la de Pfizer, diciendo los responsables del laboratorio que tenía una efectividad del 90%, después de que apareciera en prensa que la de Moderna tenía una efectividad del 94,5%, ha solido de nuevo Pfizer diciendo que la efectividad de la suya era del 95%. Esto me recuerda a la publicidad de los detergentes lavavajillas o limpiadores de cocina.

    Y esto a que se debe. Que las compañías farmacéuticas no son Caritas ni hermanitas de la caridad y las vacunas contra la covid-19 será un gran negocio para las que producirán las vacunas. Las compañías farmacéuticas gastan anualmente más dinero en marketing con los médicos que en investigación. Ahora el gasto es en publicidad para convencer a los gobiernos de los países que la suya es la mejor.

    Como nadie sabe lo efectivas que serán, la duración de su inmunidad y los efectos adversos, creo que es prudente que sigamos a rajatabla las medidas que todos conocemos que no pueden prevenir de infectarnos hasta que llegue la vacuna. Un coronavirus primo hermano del SARS-CoV-19 que causa la covid-19 es el segundo germen en frecuencia causante del resfriado común, y los niños y adultos podemos padecer varios resfriados al año. Esto quiere decir que conocer la duración de la inmunidad que produzca la vacuna también será un detalle importante. Ya sabemos que aún no va un año de los primeros casos en la mayoría de los países y ya se han descrito casos de reinfecciones. Y también sabemos que ha habido mutaciones del SARS-CoV-19 original. Una de las últimas conocidas se ha producido en Dinamarca al haber mutado este coronavirus después de haberse contagiado a los visones, y por eso se han sacrificado todos los infectados en este país.   

    Tanto Moderna como Pfizer desarrollan vacunas ARN, un enfoque innovador y experimental que implica inyectar parte del código genético del virus en el cuerpo.

    Ambas empresas indicaron que planean solicitar la aprobación para utilizar sus vacunas en las próximas semanas. Pero, aunque estos anuncios brindan esperanza y optimismo, los expertos piden cautela: todos los datos publicados hasta el momento son preliminares y muchas preguntas clave aún quedan sin resolver.

    Las tres vacunas que hasta el momento han publicado datos sobre su efectividad han sido probadas en decenas de miles de personas, no han presentado mayores problemas de seguridad ni se han reportado reacciones adversas inesperadas en los voluntarios inyectados. Sin embargo, todavía no se sabe cuánto tiempo dura la inmunidad otorgada por las vacunas, pues los voluntarios tendrán que ser seguidos durante más tiempo para saberlo.

    Además, ninguna de las empresas ha presentado un desglose de su efectividad en diferentes grupos de edad, aunque Tal Zaks, director médico de Moderna, le dijo a la BBC que sus datos preliminares sugieren que la vacuna "no parece perder su potencia" con la edad.

    Expertos estiman que el 60-70% de la población mundial necesita ser inmune al virus para evitar que se siga propagando.

    Tampoco se sabe si las vacunas simplemente evitan que las personas se enfermen gravemente o si además pueden también ayudar a detener la propagación del virus. Y un aspecto igual de importante es que todas las empresas todavía se encuentran efectuando ensayos, por lo que las cifras finales de su efectividad podrían cambiar.

     En los últimos días, los resultados publicados por Pfizer, Moderna y los desarrolladores de la Sputnik V han aumentado nuestras posibilidades de ponerle fin a la pandemia y a la crisis económica y sanitaria que ha generado. Ojalá.

    Antes de que Pfizer y BioNTech anunciaran el 9 de noviembre que su vacuna contra el coronavirus funciona en 9 de cada 10 casos, la comunidad científica creía que una eventual inyección protegería en quizás un 50%. Pero esa teoría ha sido desbancada con los informes publicados durante la última semana que sugieren que no solo se puede crear una vacuna, sino que es posible obtener una que sea altamente eficaz.

    Los datos de las tres vacunas que han compartido informes preliminares generan esperanzas en que las otras que igualmente están en desarrollo también funcionen.

    El profesor Peter Openshaw del Imperial College de Londres le dijo a la BBC que la noticia sobre la vacuna Moderna, la última en publicar sus datos, es "sumamente emocionante". "Aumenta considerablemente el optimismo de que tendremos una selección de vacunas buenas en los próximos meses", dijo, antes de añadir que se necesitan detalles más completos que los que se publicaron este lunes para poder cantar victoria.

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