El arte de enamorar (a las mujeres)














"Los desdenes de los enamorados reavivan el amor" (Terencio)

He recordado muchas veces las palabras que mi madre me decía cuando era pequeño: "no le compres caramelos a las niñas, que luego se ríen de ti" (me lo decía en gallego, pero he respetado totalmente sus palabras en la traducción al castellano). Y nunca le hice caso. Le compraba caramelos e incluso otras cosas, si podía, a las niñas que me gustaban. Más tarde me di cuenta que mi madre tenía toda la razón. Por esto, y porque ninguna niña antes ni ninguna mujer después se enamoró de mí, todo lo que voy a contarte -no acostumbro a tutear a nadie pero lo hago ahora porque imagino que serás joven, ya que a los viejos no nos interesa leer escritos como estos porque a nuestra edad las mujeres no nos dan la posibilidad de enamorarlas, ni tan siquiera de mirarlas, porque ellas ya no pierden tampoco la vista con nosotros- está basado en lo que leí y en lo que percibí a lo largo de mi vida.
    Cuando era pequeño le oía decir también a ella, a mi madre, cuando hablaba con las sobrinas que pasaban mucho tiempo en nuestra casa, que cuando las mujeres se sienten atraídas por un hombre y este no les hace caso, aumenta aún más la atracción hacía él. Ella les ponía de ejemplo a su marido, mi padre, al que después adoró, pero antes, cuando eran novios, decía, incluso estando él delante, que había sido un pesado porque solo le hablaba de las fincas que tenía. Ahora pienso que de él heredé la inocencia y lo que se deriva de ello con las mujeres, el escaso éxito para enamorarlas, porque se enamoran mucho más de los menos inocentes, de los más golfos o menos considerados. Y les seguía contando, delante de él, que a ella sin embargo le gustaba un chico guapísimo, maestro, de un pueblo cercano, que no le hacía ningún caso. Algo parecido decía Cervantes en Don Quijote de la Mancha: “la mujer es como la sombra, si la sigues se va, y si te vas (y está interesada por ti), te sigue” -lo que está entre paréntesis, creo que no lo dijo Cervantes; lo añadí yo-. También lo escribió Mika Waltari en "Sinuhé El Egipcio", comentando lo que hizo Sinuhé, el médico, que se enamora de una bella babilonesa, la prostituta y malvada Nefer, y esta le roba todos sus bienes y los de sus padres adoptivos, cuando aún estaban vivos, quienes luego se suicidan, y una sierva de taberna, Merit, se enamora de Sinuhé pero este no le corresponde. Sucedía lo mismo en la novelas de Corín Tellado.   
    Siempre me gustó leer, y, además de buenas obras literarias, cuando aún era muy joven, como estaba interesado en gustar a las chicas, en las vacaciones también leía novelas de Corín Tellado que había en casa, que imagino leían mi madre y mis primas, y en ellas también sucedía lo mismo. Esta escritora asturiana debía opinar como mi madre, porque casi siempre la chica de la novela perseguía a un hombre, a veces incluso con novia o casado, que la embelesaba pero no le hacía ningún caso, y detestaba al enamorado que quería casarse con ella.
    Teniendo en cuenta lo anterior, ahí va mi primera recomendación: aunque tengas mucho interés por una chica, aunque te guste mucho, no se lo muestres; al contrario, haz como que si no te interesara lo más mínimo (y más aún si es muy guapa), porque si ella está interesada por ti, no dejará de intentar conseguir lo que desea, porque la mujer no se rinde, e intentará conquistarte. Y la segunda, nunca le hagas regalos, espera que ella te los haga a ti antes. Después, piénsatelo. Porque si rompéis, habrás salido ganando.
    Siendo aún muy joven, cuando mis padres pasaban unos días fuera de casa, dormía con alguna de mis primas mayores. Algunas veces les preguntaba cosas acerca de cómo había que hacer para enamorar a las chicas, porque estaba interesado y no tenía éxito. Una pregunta que le hice y recuerdo muy bien: ¿qué os gusta más a las chicas, un chico que os acompañe a casa después de la fiesta, que hable mucho y sea muy simpático pero no intente acariciaros o uno que hable menos pero intente lo segundo? En mi aldea, por aquellos tiempos no había discotecas y solo salían los jóvenes los domingos y los días de fiesta en las aldeas o pueblos cercanos, y era cuando los chicos bailaban con las chicas y luego las acompañaban a casa. Recuerdo lo que me respondió: "sería mejor que el tuviese o hiciese las dos cosas, pero entre una y la otra, si me gusta, si me atrae, prefiero que intente acariciarme, aunque hable poco". Debía ser así porque más tarde, ya en el primer año de carrera, nos contaba un amigo que después de salir con su novia casi un año, cuando estaban en el cine intentó darle un beso y ella le dio una bofetada. Le dijimos que no nos extrañaba, y que merecía dos por no haberlo hecho, o al menos haberlo intentado, mucho antes.
    Tercera recomendación: “si quieres enamorar a la que amas, no te andes por las ramas; trátala como a cualquier otra chica por la que tuvieses menos interés, que te gustase menos”. Esta y la segunda podrían unirse en una sola: sé muy egoísta, primero tú y después ella. Una encuesta realizada a las mujeres francesas hace años dio el siguiente resultado: la característica que más les gustaba de los hombres era el egoísmo, o lo que es lo mismo, les gustaban más los hombres egoístas.   
    Las recomendaciones anteriores te pueden venir bien si eres muy joven, pero si ya tienes tus añitos te voy hacer una cuarta que tal vez funcione mejor: tus bolsillos deben estar llenos (de dinero) o al menos deben parecerlo. Estarás de acuerdo conmigo  que las modelos y otras chicas guapas de la TV, cine, etcétera, no se enamoran nunca de un albañil o un marinero -podría decir cualesquiera otras profesiones que no suelan llenar mucho los bolsillos-, casi siempre se van con hombres con los bolsillos bien llenos. Es verdad que muchos de ellos pueden ser atractivos, pero también hay marineros y albañiles atractivos. También creo que los hombres con los bolsillo llenos se hacen más atractivos físicamente. Lo creo porque cuando vi hace tiempo en una foto del Hola a Lady Di y Dodi Al Fayed, el hijo del dueño de los famosos almacenes Harrods de Londres, en una barquita de motor, el novio de Diana me pareció muy atractivo, y estoy seguro que si no conociera que su padre y él tuviesen tanto dinero me lo parecería menos.
    Si después de seguir estas recomendaciones -bueno la última no la podrás seguir si estás a dos velas- no tienes éxito, no enamoras a ninguna chica, no te desesperes. Haz lo que hice yo cuando me pasó lo mismo. Compra el disco de Los Sabandeños, "Sentencias del Tata Viejo", que incluye la milonga "Pongan el oído paisanos", y canta con ellos, como hice yo a tu edad: "Por desdenes en amor se achican siempre los flojos y hay mujer muerta de antojos que no da consentimiento. Güena china y perro hambriento dicen que sí con los ojos...". Realmente, aún hoy no sé lo que quería decir Buenaventura Luna, el fenomenal periodista, músico, compositor y muchas cosas más, nacido en Huaco (San Juan), Argentina, cuando escribió esta milonga, pero a mí me venía muy bien cuando no conseguía enamorar a una chica. Y pasé años cantándola.

"Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto" (Noel Clarasó)

"Amor: dos vocales, dos consonantes y dos idiotas" (Autor desconocido)







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