Tos hábito, tic, somática...







“La tos y el amor no pueden ocultarse” (Dicho italiano)









    Al poco tiempo de finalizar mi carrera oí a un médico mayor que yo decir que la mitad de los pacientes que acudían a las consultas privadas no tenían enfermedad orgánica. Ahora, después de muchos años de ejercicio, diría que sucede lo mismo con los que asisten a las consultas de la medicina pública. La mitad, es para entendernos. El porcentaje puede ser superior o inferior al cincuenta por ciento. Incluso la proporción puede ser más alta en las consultas de la medicina pública que en las de la privada, porque en nuestro país aquellas aún son “gratuitas”, mejor dicho, los pacientes no tienen que desembolsar nada en el momento que acuden porque ya las han costeado antes con el pago de impuestos.
    Esto es verdad para los diversos síntomas que puede tener un paciente, también para los respiratorios, aunque en este caso sea más difícil de entender por el enfermo o sus familiares. Le pongo un ejemplo: los pacientes pueden creer muy bien al médico gastroenterólogo o al cardiólogo si les dice que el dolor que tienen en el estómago o en el pecho es debido a “los nervios”. Sin embargo, a los pacientes les cuesta más entender, no sé por qué (¿porque se oye?), que la tos está causada por “los nervios”.
    La tos puede acompañar a situaciones de estrés, ansiedad, hipocondría, depresión nerviosa, trastorno obsesivo-compulsivo… En estos casos, después de hacer las pruebas complementarias pertinentes, el médico termina diciéndole al paciente que no encuentra causa alguna de la tos, que puede estar relacionada con su trastorno psíquico, y que tal vez no se solucione hasta que este lo haga, o hasta que un día, sin saber por qué, desaparezca.
    Muchos pacientes relacionan este tipo de tos con el aire frío, la inhalación de olores irritantes como el de la lejía, y con la utilización de productos de cuidado personal, como lacas, fijadores, perfumes, etcétera.
    Los médicos siempre intentamos encontrar una explicación fisiopatológica a todos los síntomas y hoy -mañana quién sabe- se habla de que este tipo de tos puede deberse a una disfunción o excesiva hiperreactividad o hipersensibilidad laríngea, y a muchas otras suposiciones no demostradas.
    Lo que sí parece claro desde el punto de vista de la clínica diaria es que muchos de estos pacientes con tos pertenecen a una determinada clase: mujeres en edad postmenopáusica, con otros trastornos como depresión y/o fibromialgia (esta última, enfermedad desconocida). Otros, menos, pueden ser hombres o mujeres con estrés u otro tipo de problemas personales o familiares, ansiedad y/o hipocondría.
    Al hacer la historia clínica o entrevista detallada podemos encontrar que el paciente ya ha sufrido síntomas de otros órganos anteriormente ―aparato digestivo (colon irritable), sobre todo― que motivaron consultas al médico sin encontrarle una causa orgánica de los mismos, o que haya habido un caso de enfermedad pulmonar grave en un familiar o conocido que también haya comenzado con tos.
    La tos hábito, tic, somática, nerviosa, psicógena… (ha recibido varias denominaciones) suele ser muy estrepitosa o ruidosa (“escandalosa”), y puede hacer pensar al familiar que la oye todos los días que debe tratarse de algo importante, pero también le puede hacer pensar ―muchas veces los familiares o personas que viven con este tipo de pacientes hacen certeros diagnósticos― que puede ser una tos nerviosa, porque se da cuenta que tose menos cuando está entretenido. Es tan intensa que muchas veces a las mujeres, sobre todo de edad avanzada, les causa incontinencia urinaria. Los médicos vemos a veces en la consulta como, después de un acceso de tos de este tipo, queda la silla humedecida a causa de la orina que se les ha escapado.  
    Los médicos hemos de ser muy cautos antes de hacer el diagnóstico de tos hábito, somática, psicógena o nerviosa, y debemos desechar otras causas orgánicas de tos. Por eso, puede ser necesario, teniendo en cuenta los datos aportados por el/la paciente en la entrevista, realizar pruebas para descartar otras causas de tos, sobre todo las más frecuentes y las más trascendentales. Un dato de la entrevista que nos puede ayudar a pensar en este tipo de tos es que suele dormir (la tos) por la noche. La tos de enfermedades orgánicas no duerme por la noche.
    Conozco la tos de un amigo médico desde hace muchos años; incluso en los congresos lo he visto en ocasiones toser repetidamente y acercarse después a los stands de los laboratorios farmacéuticos para coger un corticoide inhalado y aspirarlo. Pensé que podría tener asma leve, aunque nunca se lo pregunté, pero últimamente lo encontré preocupado porque tosía más. Me dijo que había comenzado a tomar cortisona oral. Más tarde me contó que la cortisona por vía oral tampoco le había hecho nada. Le preguntaré si se trata de una tos hábito/somática porque es un neumólogo muy bueno y se habrá diagnosticado acertadamente.

 (Somatizar: Transformar problemas psíquicos en síntomas orgánicos de manera involuntaria)

P. D.: Aunque, después de leer este escrito, crea que su tos es de este tipo, acuda al médico para que le confirme o desapruebe su diagnóstico. No puedo asumir responsabilidad alguna si usted ha hecho un juicio equivocado.




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